miércoles, 16 de julio de 2014

Pliegos de aleluyas: El corazón de un bandido


Del año 1876 y de la imprenta madrileña de la calle Juanelo, este pliego de aleluyas donde se cuenta la azarosa vida del bandido Becerra con los ingredientes propios del género.

Primera parte de 'El corazón de un bandido'

Para mantener a su amada, Pedro Becerra de vio obligado a hacerse bandolero. El pliego incide en su generosidad y en el amor a su hija, siendo rescatado de la ejecución por sus compañeros bandidos. El pliego se hace eco de la infidelidad de su amada Margarita y de cómo el padre de ella llevó a su nieta a la inclusa para no mancillar el honor familiar. Margarita se promete con un marqués, pero al fin se reconcilia con el bandolero en presencia de Clara, la hija de ambos. También aparece un ermitaño que bendice a los bandidos por salvar a su capitán que iba a ser ejecutado y perdona a su antiguo rival el marqués.


Segunda parte de 'El corazón de un bandido'



La aleluya es deudora de la obra de Ramón Franquelo Martínez (Málaga, 1821-1875), autor de un drama en dos partes y en verso bajo el título de 'Pedro Becerra o el corazón de un bandido', estrenada en Madrid en 1854. Este Pedro Becerra aparece como uno de los célebres bandidos conocidos como los 'Niños de Écija', inspiradores de leyendas y de un celebrado pasillo andaluz.
Ilustración que acompaña la obra de Franquelo
Conocemos la misma aleluya, según consta en los diferentes pies de imprenta, reeditada por la imprentas de Marés, Minuesa y Hernando en Madrid y que responden al mismo tema.

Divido la aleluya en dos secciones y la reproduzco completa al final.






Antonio Lorenzo

lunes, 14 de julio de 2014

Imágenes para leer: Retratos de los reyes de España


Curiosas láminas donde se recogen los retratos de los reyes de España hasta Isabel II, impresas en Madrid, donde no figura el editor, por la imprenta de la calle Colegiata, nº 6 antes de 1870, puesto que no aparece aún quien fuera su sucesor en el trono: Amadeo de Saboya.




Antonio Lorenzo

martes, 8 de julio de 2014

Pliegos de aleluyas: La historia del bandolero Luis Candelas


Nacido en el madrileño y castizo barrio de Lavapiés, Luis Candelas (1804-1837) representa el prototipo de un bandolero de finas maneras y que nunca cometió delitos de sangre. Aún así, fue ajusticiado a garrote vil el 6 de noviembre de 1837.

Fue famoso por sus robos y asaltos a diligencias, pero también por su indudable atractivo para las mujeres. Ejemplo de ello es esta famosa copla inspirada en sus andanzas con letra de Rafael de León y música de Manuel López Quiroga que inmortalizó, entre otras, la gran Concha Piquer y que dice así:



     Decidle al señor alcalde,
     decidle al corregidor
     que yo por Luis Candelas
     me estoy muriendo de amor.
     Decidle que es un canalla,
     decidle que es un ladrón
     y que he dejado que robe
     con gusto mi corazón.
     Que corra de boca en boca
     esta copla que yo canto
     como si estuviera loca.

   Debajo de la capa de Luis Candelas,
   mi corazón amante vuela que vuela.
   Madrid te está buscando para perderte
   y yo te busco sólo para quererte,
   que la calle en que vivo está desierta
   y de noche y de día mi puerta abierta.
   Que estoy en vela, que estoy en vela
   para ver si me roba, ¡ay!, Luis Candelas.

   Anoche una diligencia,
   ayer el palacio real,
   mañana quizá las joyas
   de alguna casa ducal.
   Y siempre roba que roba
   y yo por él siempre igual,
   queriéndole un día mucho

y al día siguiente más.
Y no importa que la gente
mi canción, que va en el viento,
traiga y lleva maldiciente.


Divido esta 'media aleluya', pues consta de 24 viñetas cuando el prototipo es de 48, en dos secciones y la reproduzco entera a continuación.







Antonio Lorenzo

jueves, 3 de julio de 2014

Verdadera relación y ejemplar castigo a la desordenada vida de la mujer que ultrajó la hostia consagrada

Claudio Coello. La Sagrada Forma (detalle)
El pliego que reproduzco, sin lugar de edición ni año, recoge los supuestos hechos ocurridos en la calle madrileña de Atocha, donde se hallaba la Casa Galera. Dicha casa, llamada también Galera Real, fue una prisión y centro de acogida de mujeres que pasó de su inicial emplazamiento en la calle Ancha de San Bernardo a la calle Atocha dependiente del Hospital General y de la Pasión (antiguo Hospital Provincial de Madrid y hoy Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía junto al Conservatorio Superior de Música).

El pliego narra cómo una de ellas, el 25 de marzo del año 1753, fecha en que se conmemora la Anunciación a la virgen y la Encarnación de Cristo, nada más comulgar se sacó la Sagrada Forma de la boca y la arrojó al suelo mientras profería blasfemias e injurias.

Dado por las otras mujeres el aviso correspondiente de estos hechos al alcalde y a los jueces, le impusieron de castigo el salir públicamente afrentada en un borrico y trasladada posteriormente a la cárcel.

El contenido del pliego se ajusta perfectamente a la ‘poética’ del género de temática ejemplarizante, fiel heredero de la Contrarreforma por su exaltación de los sacramentos y especialmente de la eucaristía. 







Antonio Lorenzo